Nicolas Jaar y Helado Negro fueron show duo-fino @Guadalajara

Fotos por @cubzz_

Hay medio paso de una vibra a otra en los eventos musicales; la linea que separa un concierto de una fiesta/nightlife plan/club es muy delgada y sin embargo, muy contrastante. A veces la cruza el público y a veces el proyecto musical, y así se debate su existencia hasta que los últimos acordes dejan de sonar, las chelas se dejan de beber y todos inician su camino al after o a su cama.

“¿Taxi joven?”

Lo que se vivió en el Teatro Estudio Cavaret el pasado 29 de Marzo con #Nicolas Jaar fue más o menos así; una danza en las pistas entre el mood etéreo de un concierto y el baile desentendido de una fiesta visceral. Nico volvía a Guadalajara con un nuevo Live en solitario y nueva música (Sirens, su 2do álbum ‘largo’) después de su última visita a la ciudad en 2015 y con un acompañante de lujo como acto primero: el también ‘latino’ americano Helado Negro.


El show lo abrió -el de Florida con herencia ecuatoriana- Helado Negro frente a un Teatro Estudio Cavaret que seguía creciendo en público y en ansiedad por escuchar y ver al acto principal. Lo asistentes igual parecían no tener tanta prisa; el electro pop tropical de temas como Young, Latin and Proud y Are I Here combinaban perfecto con el alcohol en mano y la plática amena, y no pocos estaban hipnotizados con la música y sus brillantes acompañantes danzarines.

El afro de Roberto Carlos Lange fue alusión perfecta a su música y a la energía privada que se desprendió de su set; un fino enredo de texturas, de voz robusta, movimientos suaves y libertinos que se distribuyeron como explosión desde su mente creadora a la sangre de quien lo escuchó. Excelente elección de talento para abrir la noche.

Brillaban bailando entre luces de colores de su sangre ascendente 

Tan pronto se acabó el set inicial, el chileneoyorquino subió al escenario entre ovaciones de un venue casi colmado, y fue entonces cuando se acentuó este tema de la dualidad concierto/fiesta de antro. Se pasaba constantemente de la contemplación y atención auditiva total a atmósferas casi antagonistas, donde parecía que ‘la fiesta’ desplazaba a la música y se desviaba el producto creativo al hedonismo desinteresado cuando el beat se dejaba caer.

Es tal vez eso la cualidad principal en la música de Nico; la facilidad que tiene de viajar entre sonidos etéreos y ritmos marcados para olvidarse en ellos.

El show estuvo lleno de momentos que brillaron por si mismos, que nacían de la nada y crecían en texturas desde los dedos de Nicolas Jaar -hacia su synth, su laptop y su sax – en sampleos que parecían encajar perfecto y que se conectaban con largos interludios a otras bombas a minutos de distancia. Soltó temas obvios como No, The Governor y Three Sides of Nazaret de su último álbum sin olvidar viejos hits como Mi Mujer, El bandido y Space is Only Noise If You Can See.

Mood duotono que se disipó en rojo y blanco a través del humo, el baile y los oídos.

 Ya dijimos no, pero el si está en todo; en todo lo que hay 

Nos vemos a la próxima Nico 

Larga vida a SerpienteMx y que vengan más cosas

Gracias por la noche y hasta la siguiente

Share this post