Brilla Rhye en Guadalajara frente a un publico que no quiso dejar llevar

Todas las fotos x @cubzz_

La revancha de Rhye en Guadalajara se dio en el BMLS Showcenter como opening de conciertos en 2017 con la esperanza de revivir un concierto íntimo y cercano como se dio hace un par de años cuando visitaron la ciudad para tocar en el Teatro Estudio Cavaret

La noche prometía con Facy Sedated ambientando de inicio para darle paso a la chihuahuense Ruzzi antes del acto estelar. Facy inició la noche mezclando una selección fina de house tranqui para cotorrear y bailar tranquilos antes del show, usando su ya conocida mascara de lobo.

Más tarde y también usando un antifaz -como si tener una cara antes de Rhye estuviera prohibido- salió Ruzzi, quien se plantó de inicio en el escenario sola, con su guitarra y su voz. Después de un par de temas interpretados por su cuenta,  se acompañó de su banda para terminar de tocar temas como Dártelo y Dime, sus dos singles lanzados hasta el momento.

Facy Sedated volvía a poner música tranqui justo antes de Rhye, y los organizadores salieron al escenario para dar gracias por asistir a todos y para pedir super amables ‘no fumar y no hacer mucho ruido durante el concierto’ para disfrutar Rhye y su música tranquila, calmada, llena de sonidos delicados y silencios sustanciosos.  

Milosh y Robin Hannibal salieron al escenario con banda completa, seis grandes músicos en total sobre el escenario para interpretar un acto increíble. Pero alrededor de la 3ra/4ta canción, el vocalista ya había tenido que pedir ya nuevamente silencio por segunda vez. Su interpretación de Women (su único álbum) y algunas canciones más se estaba viendo empañada por un público que se escuchaba mucho; algunos con cigarro levantado en mano, otros riendo y cotorreando; como cualquier otro evento social en Guadalajara.

La banda siguió en lo suyo, siendo profesionales tocando música excelente sobre el escenario, igual, seguro no es la primera vez que les pasa. Rumbo al final, los asistentes ya se ‘ssh shheaban’ unos a otros y se hacía más bullicio al intentar silenciar a los que no se daban cuenta en donde estaban y porqué estaban ahí. Se escucharon comentarios desde ese momento y hasta después de terminar el show sobre como la gente no se podía callar. Algunos se emocionaban y gritaban, alardeaban y chiflaban cuando la banda, que seguía tocando, entraba en esos momentos de euforia en el que el bataco reventaba a golpes su instrumento y los cuerdas sonaban frenéticos en el bridge o al final de un tema, cómo si de eso tratara Rhye o como si necesitaran de una explosión de ruido de ese tipo para decir que el concierto estuvo de huevos.

Y es aquí cuando surge la verdadera conversación ¿Tenemos en Guadalajara realmente un público receptivo para las propuestas musicales que se presentan en concierto? ¿O tiene la ciudad una ‘audiencia’ que solo va a mostrar cara, porque se presenta Rhye y todos van a estar ahí, y que van para luego presumir en su historia un pedazo malgrabado de Open o The Fall?

Nos quejamos mucho sobre todo y todos; que si Trump, que si el peso, que si México tiene mucho talento y mucho que dar, que si nos falta cultura, que si ya nada tiene sustancia y todo es creación de imagen, que si podemos cambiar al mundo, que si solo hay que ponernos de acuerdo. Y ese es el problema, que si no nos podemos poner de acuerdo como público para escuchar en silencio por lapsos de 3-4 minutos una narrativa sonora ¿cómo podemos ponernos de acuerdo para cosas más importantes que involucre a un mayor número de personas?

La escena y el público tapatío es probablemente el más atacado (y defendido, porque #orgullo) de México, y Cancelajara se ha ganado un par de apodos con todo el derecho por esta clase de demostraciones. Creo que podemos partir de una realidad como esta para detonar el diálogo sobre las dinámicas de asistencia y comportamiento en los eventos culturales en la ciudad, y conocer si al final es falta de oferta cultural, o si lo que falta es una verdadera audiencia receptiva, ávida por conocer y descubrir nuevas expresiones culturales, hasta las que se aprecian en silencio.

Al final, Facy Sedated (el menos culpable de todo esto) cerró la noche mezclando de nuevo, y todos pudieron volver a bailar y platicar y todo estuvo de puta madre.

Rhye en Guadalajara


 

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